YO: Nuevamente me encuentro ante la necesidad de expresión. Existe un propósito concreto detrás del propósito que no se ve, al menos al lector le será un tanto dificultoso el entendimiento. Debido a que el siguiente escrito carga una complejidad, es necesario anticipar que estas líneas no han sido creadas para el deleite de los testigos, son más, la pulpa del renacimiento que experimento, una plegaria que alza mi fe para ser atendida (o será más bien una inquietud y/o suplica)...ESTO ESTÁ HECHO PARA EL QUE TIENE QUE ENTENDER, NO PARA EL QUE QUIERE.
Para: Mi padre
De: La hija mortal
Padre nuestro que estás en el cielo, de oraciones pasadas has sido testigo, dando batuta al puño y letra de las mismas. Amigos queridos que lanzan elogios al legado que a mis futuros pretendo dejar; unas letras sin glorias, pensamientos plasmados a merced de distorsionarse cuando ejecuten alguna interpretación. Padre mío, me has bendecido con el don de la escritura, no permitas que caiga en el hoyo oscuro, hábitat del depredador. Mis letras no serán importantes luego, mis líneas no tendrán seguimiento; plasmo el pie forzado que brinda el vivir. Hago de estas letrecillas un mero sentimiento nómada. ¿Cómo escribirte?, eres el creador de mi fortuna, compositor del ser, artista de la creación cumbre. Has sabido de antemano el cálculo de las vocales en el escrito y hace apenas cuatro horas supe que hoy te escribiría.
Señor mío y Dios mío, gloria en las alturas y en la tierra paz. La paz es un subconjunto del conjunto universal, semejante al amor, éste bien que goza de distintas facetas y en su dependencia de tal forma hacen sentir. A tu imagen y semejanza me has creado, ¡Jesús, te he fallado!, merecer la piedad de tu juicio no merezco, es apunto que en la ambigüedad navego. Ante tantos temas he debatido mi talento, ¿Cómo ocultar un verdadero motivo, ahora que a ti me dirijo? ¿Qué puedo hacer para no sonar pedante y con humildad presentarte un corazón que trata de reponerse? Ha sido el hijo bordado de espinas, derramando sangre del mismo color de aquella que corre en mis venas, sus espinas por santidad y verdad; èste corazón que ha de tener espinas da pálpitos que con pecado y sangre mantienen con vida.
¿Podría comenzar mi petición?
Dios te salve María, llena eres de gracia....Madre mía, mediadora de los débiles ante el altísimo, has vivido (aguardo en mis pensamientos otro humanos padecimientos). Divina Trinidad, a ti cada noche ruego: concédeme fuerza, sabiduría y buen juicio. Virgen hermosa que como mujer has sabido también amar, quien mejor podría entender esto que trato inútilmente de explicar. Altísimo, no soy quien para que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará...
Ya realizo que mis letras se han visto imposibilitadas ante la expresión hacia un entendimiento claro, goza de lógica, hoy a ti me dirijo, no a mis hermanos. Cada espacio, cada letra, los signos, la secuencia tiene el sentimiento y la profundidad...no me dejes caer en un desamparo. Declaro que por nadie he sido juzgada ni manipulada, para mi amor el cual alberga en boca de lobo no existe un Pilato o un Herodes, he sido responsable por mi sentir y elegí querer a quien paz, alegría y complacencia brinda con su compañía. Mi egoísmo y estima hace que por él yo interceda ante ti. Siempre por caminos de misterios realizas tu obras, Señor, misericordia te pido....si es que ya hay algo encaminado...que por tu bendición siga el rumbo, mas no permitas ser yo la tentación que lo aparte de tus caminos. He sentido el milagro de Lázaro en mí, me levantaste de las cenizas al comienzo de cuaresma, volví a la vida en tu casa y junto a él ese día. Dios mío, Señor mío...has hecho encontrar hoy al unísono nuestros pasos, has permitido que vuelva a ver luz. Si a tu llamado debe responder, pido que entienda mi fragilidad y el amor que hoy por aceptación en mí florece, y estos acompañen la bendición y mandato del cielo. Yo tu hija, él tu siervo...que se haga tu voluntad aquí en la Tierra como en el cielo....
AMEN!...
Emely Maysonet Benítez
7 de marzo de 2009
20 años 12:14am
